Buenos Aires, 1 marzo (NA)— En la madrugada de este domingo, una torre de luces se desplomó sobre la zona VIP del local bailable Archi Club, en la Costanera Norte porteña. En ese momento sonaba un DJ invitado desde Londres. El saldo provisorio habla de al menos 15 personas heridas con politraumatismos y unas 700 evacuadas del lugar. Los heridos fueron trasladados a los hospitales Pirovano, Rivadavia y Fernández, mientras diez ambulancias del SAME, Bomberos y la Policía de la Ciudad montaban un operativo de emergencia sobre la avenida Rafael Obligado. La estructura que colapsó no formaba parte fija del boliche: habría sido montada especialmente para la fiesta electrónica de esa noche, lo que abre la sospecha de fallas en el diseño, el montaje o los controles de seguridad previos. Un dato agrava el cuadro: la capacidad máxima habilitada para Archi Club es de 500 personas. Es decir, un exceso del 40 por ciento sobre el aforo autorizado, que se vuelve central a la hora de reconstruir responsabilidades administrativas y penales. El primer punto oscuro aparece al cruzar los papeles. La concesión del Espacio Nº 8 del Sector 1 del Distrito Joven de Costanera Norte fue adjudicada por licitación pública a la firma Blue Night S.R.L. Sin embargo, la habilitación como “lugar bailable” del local con nombre de fantasía Archi no está a nombre de Blue Night, sino de otra empresa: Night Dream S.A. Es decir: la empresa que figura en la habilitación del boliche estaría controlada por el mismo grupo empresario que comparte inversiones con el principal socio de la concesionaria del predio. No se trata de dos mundos separados, sino de ramificaciones de un mismo núcleo de intereses. El entramado se vuelve más denso cuando se suman otros nombres propios. Juan Manuel Moix aparece como fundador y director de Night Dream S.A., la sociedad que inscribió a Archi como lugar bailable. Su socio en Emprendimientos Costanera S.A.—la firma formal detrás del boliche— era Matías Gonzalo Villafañe. Si se colocan sobre un mapa las sociedades y los locales mencionados, la repetición de actores salta a la vista. El mapa societario de la Costanera revela que los mismos apellidos reaparecen una y otra vez en distintas razones sociales. Hoy la sociedad está integrada por cuatro nombres: Sueiro, Lifschitz, el odontólogo Jorge Pasart y el empresario tecnológico Simón Bronstein Lema. Lo que ya se ve con nitidez es que, detrás de las luces de neón y los line-ups internacionales, la noche de la Costanera Norte está en manos de un puñado de socios que se repiten de sociedad en sociedad. Fuentes consultadas y documentos oficiales: notas periodísticas sobre el derrumbe en Archi Club, disposiciones de habilitación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y relevamientos previos sobre las concesiones nocturnas en Costanera Norte. #AgenciaNA
Derrumbe en el boliche Archi Club de Buenos Aires
Una estructura se derrumbó en un boliche de Buenos Aires, causando decenas de heridos. La investigación revela una compleja red de empresas interconectadas y plantea dudas sobre las normas de seguridad y la responsabilidad de las autoridades y concesionarios.